lunes, 23 de marzo de 2015

Maratón de Nueva York - 4 de Noviembre 2012



Luego de una preparación sólo regular, sin ningún plan estructurado y sólo corriendo  "lo más que se pueda"  para evitar lesiones y con ello perderme la carrera de mi vida, ya estaba listo para este nuevo desafío.

Sin embargo, una semana antes de la carrera y a cuatro días de emprender el viaje, las noticias que llegaban de NYC daban cuenta del paso del Huracán Sandy y mostraban la inundación de gran parte de la ciudad: cortes de luz, falta de suministros básicos y todos los problemas asociados a este tipo de mega desastres naturales.

Siendo el único objetivo de este blog el analizar el aspecto deportivo, dejaré de lado el drama humano y me enfocaré en la carrera propiamente tal.

El día anterior de mi programado viaje se reanudaron los vuelos desde Chile a NYC y los organizadores del evento  (los nunca bien ponderados New York Road Runners) me confirmaron que la Maratón se realizaría de todas maneras. "The race WILL NOT be suspended" - me escribían.

Así que en definitiva emprendí el viaje solo, ya que mi amada Claudia desistió de acompañarme, y una vez instalado en la ciudad me di cuenta que la situación no era tan caótica como podría pensarse. Al menos en Manhattan estaba casi todo funcionando sin problemas, a excepción de las principales líneas de metro, aunque en otras zonas de la ciudad habían problemas mayores.
Llegó el día viernes previo a la carrera y por la tarde comenzó a circular un rumor entre los corredores que estaban en el hotel:  La prueba se había suspendido.
Rápidamente traté de conectarme a internet (lo cual no fue fácil, ya que el sistema de WiFi del hotel no funcionaba) y se confirmaron los rumores: Por primera vez en su historia, la Maratón de Nueva York se cancelaba.

Era lógico, ante un desastre de esa envergadura y todo el drama humano que había en la ciudad, era impresentable destinar recursos humanos, materiales y logísticos en atender a los 50.000 corredores mientras disfrutaban de su pasión. Primero había que ayudar a la gente que estaba en problemas. Era evidente!
Pero, ¿porqué no la suspendieron antes, cuando las imágenes mostraban toda la destrucción ocasionada por el huracán?.  Por el contrario, confirmaban a cada minuto su realización.

La respuesta es muy simple.  Los negocios son los negocios, por lo que los desgraciados, actuando de mala fe, esperaron que la gran masa de corredores internacionales llegáramos a la ciudad, y suspendieron la prueba a menos de 48 horas de su inicio. Así no quedaban mal como organización (por descriteriados), pero obligaban a que los extranjeros se quedaran en NYC, consumiendo y dejándole sus dólares la ciudad. Con eso se minimiza el daño al turismo. Obvio, para alguien de sudamérica o Europa no es tan fácil cambiar su pasaje de vuelta para el día siguiente. Y en mi caso me tuve que quedar 4 días más en la ciudad.

De todos modos, el día domingo de la cancelada maratón nos organizamos miles de corredores y nos juntamos a correr en el Central Park, en una verdadera fiesta. Calculo que eran por lo menos 25.000 atletas, cada uno a su ritmo.
Así que lo que en esa mañana comenzó, en mi caso, como un simple trote para sacarse la rabia, con el correr de los kilómetros se transformó en un desafío: "Y porqué no corro los 42.195 metros en el Central Park?". Y sin estar sicológicamente preparado, sin hidratación especial, sin geles, sin snacks y sin parafernalia, completé la mítica distancia en un tiempo bastante decente.

No fue una maratón oficial. No quedará en ningún registro ni página de internet (salvo este blog), pero fue mi primera maratón en Nueva York.

Sin tenerlo aún claro en ese momento, al año siguiente vendría mi revancha.


Tiempo: 4 horas, 10 minutos, 14 segundos

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